El invierno en Argentina tendrá un 90% de probabilidad de desarrollar el fenómeno El Niño
Para este invierno de 2026, El Niño podría provocar un aumento de las precipitaciones y temperaturas superiores a lo normal
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó este mes de junio un nuevo reporte que indica que para este invierno hay una probabilidad del 90% de que se desarrolle la fase El Niño durante el invierno de 2026.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), el organismo de referencia en temas de tiempo, agua y clima, declaró oficialmente las condiciones de El Niño en el océano Pacífico ecuatorial. Luego de un período en el que la temperatura superficial se mantuvo con valores superiores a lo normal, se considera iniciado El Niño.
El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por la variación de las temperaturas del océano Pacífico central y oriental, que modifica la circulación de la atmósfera y tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo.
¿Cómo se forma El Niño?
Los vientos alisios que empujan el agua cálida hacia el oeste disminuyen su intensidad o incluso invierten su dirección. El agua más cálida comienza a acumularse en el Pacífico central y se extiende hacia las costas de Perú. Si el calentamiento en el océano persiste durante varios meses, la atmósfera comienza a responder frente al estímulo de energía. Esto modifica la circulación existente y se desarrolla la fase cálida del ENOS: El Niño.
Los impactos de El Niño
Es importante destacar que sus efectos no se observan de manera inmediata, ya que la atmósfera necesita tiempo para acoplarse a las nuevas condiciones del océano. Los primeros impactos suelen registrarse en la región ecuatorial, para luego extenderse hacia otras zonas del planeta, incluido el hemisferio sur y, por ende, la Argentina.
En nuestra región, las condiciones asociadas al ENOS suelen implicar un aumento de las precipitaciones y temperaturas superiores a lo normal. Sin embargo, la Organización Meteorológica Mundial sostiene que aún no está definido el momento exacto en que el fenómeno alcance su máximo desarrollo ni cuál será su intensidad final.