Con el cierre parcial del aeropuerto de Ezeiza, ¿qué pasará con los vuelos?
El aeropuerto de Ezeiza tendrá un cierre parcial entre octubre y noviembre, con cambios en vuelos internacionales, escalas y conexiones
Entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de este año, habrá un cierre parcial del aeropuerto de Ezeiza por obras que se deberán realizar en una de sus pistas, lo que hará que un gran número de vuelos al exterior sufran modificaciones, ya que durante ese período sólo se podrán usar 1.850 metros de los 3.300 metros habituales de la pista.
Qué obras se harán en el aeropuerto de Ezeiza
El plan forma parte de una inversión de US$ 110 millones orientada a ampliar la capacidad operativa de la principal terminal aérea internacional del país. Los trabajos incluyen la rehabilitación de la pista secundaria y de la intersección con la principal, además de nuevas áreas de operación para aeronaves, mejoras en balizamiento, rodajes, mantenimiento de rampa, expansión de sectores de la terminal y nuevas capacidades para carga.
Dentro de ese esquema también se prevé sumar una nueva plataforma que permitirá el estacionamiento y la operación simultánea de siete aviones. A la vez, el proyecto incorpora una actualización de infraestructura tecnológica, renovación de puestos de check-in, ampliación de la terminal doméstica y mejoras en servicios complementarios.
Las obras también contemplan la incorporación de un sistema de abastecimiento de energía renovable y una planta de tratamiento de agua para procesar el recurso utilizado dentro del complejo aeroportuario.
Cómo impactará en los vuelos internacionales
Durante el período de obras, la pista disponible funcionará con una longitud reducida, una situación que complica la operación de aeronaves de gran porte y obliga a varias compañías a revisar su programación. Por ese motivo, algunas rutas podrían suspenderse temporalmente, otras reducir frecuencias y otras sumar escalas técnicas para reabastecimiento antes de continuar viaje.
Entre las alternativas que manejan las aerolíneas aparecen el uso de aviones más chicos, la derivación de algunos tramos hacia otras terminales y la reorganización de conexiones a través de ciudades de la región. También se evalúa la posibilidad de habilitar de manera excepcional ciertas operaciones desde Aeroparque para aeronaves que habitualmente no operan allí.
En los sistemas de venta ya comenzaron a reflejarse algunos ajustes para esas fechas. Air Europa suspendió la venta de pasajes en su ruta entre Ezeiza y Madrid durante ese período. Delta también cancelará temporalmente sus vuelos con Atlanta y Nueva York.
American Airlines, en tanto, suspenderá de manera transitoria su vuelo diario a Dallas y reducirá una de sus frecuencias a Miami, que pasará de tres a dos servicios diarios. El vuelo diario a Nueva York seguirá operando con normalidad, aunque algunos servicios realizados con Boeing 777-300 deberán hacer una escala en Montevideo para reabastecimiento de combustible.
Qué pasará con los pasajeros de vuelos de larga distancia
Otra de las estrategias previstas consiste en apoyarse en aerolíneas asociadas que utilizan aviones de menor porte y podrán continuar operando en Ezeiza o hacerlo desde Aeroparque. De ese modo, algunos pasajeros podrían completar el tramo inicial o final de sus viajes a través de conexiones con compañías regionales, antes de abordar vuelos de largo alcance desde otros aeropuertos sudamericanos.
En esa línea, parte de los pasajeros que viajen hacia Dubái verán modificaciones en su itinerario. Algunos vuelos finalizarán en Río de Janeiro, mientras que el tramo hacia o desde Buenos Aires podrá resolverse con conexiones operadas por compañías asociadas desde Río de Janeiro o San Pablo.