Tras invertir US$ 300 millones, la nueva acería Sidersa comenzará a producir en 2028
Sidersa invierte US$ 300 millones en una nueva acería en San Nicolás, que producirá 360.000 toneladas anuales desde 2028
Tras una mega inversión de 300 millones de dólares, la nueva acería de Sidersa, que se está construyendo en la localidad de San Nicolás, comenzará a producir a partir de principios de 2028, según aseguraron desde la compañía.
La planta será la primera siderurgia integrada que se construye en Argentina en 63 años y presenta un avance de obra cercano al 30%. Las primeras pruebas operativas están previstas para mediados de 2027, antes del inicio de la producción comercial.
Cuando entre en funcionamiento, tendrá capacidad para fabricar unas 360.000 toneladas anuales de varillas y alambrón destinados principalmente a la industria de la construcción.
La nueva acería generará alrededor de 300 puestos de trabajo directos. Durante la etapa de construcción, unas 750 personas participan actualmente de las obras, mientras que la dotación podría alcanzar los 1.500 trabajadores en el momento de mayor actividad.
La nueva acería de Sidersa en San Nicolás
El complejo se levanta junto al actual centro de servicios de Sidersa en San Nicolás, desde donde la compañía abastece con tubos y perfiles de acero a más de 2.000 clientes.
La obra incluye las estructuras de la acería, el tren de laminación y las instalaciones necesarias para el suministro de materias primas y energía. Nueve grandes empresas trabajan simultáneamente en los distintos frentes del proyecto.
La nueva planta utilizará chatarra como materia prima para producir palanquillas, que posteriormente serán transformadas en varillas y alambrón mediante el proceso de laminación.
Tecnología para reducir el consumo de energía
El establecimiento fue diseñado con sistemas de producción continua que permitirán mejorar el rendimiento industrial y reducir el consumo de gas.
El proceso contempla el precalentamiento de la chatarra antes de la fundición y evita el enfriamiento completo de las palanquillas antes de su ingreso al tren de laminación. De esta forma, se necesita menos energía para completar cada etapa productiva.
La acería emitirá aproximadamente 400 kilogramos de gases de efecto invernadero por cada tonelada de acero producida. La cifra representa una reducción significativa frente a plantas convencionales, cuyas emisiones pueden alcanzar los 2.000 kilogramos por tonelada.
La automatización también tendrá un papel central en la seguridad. Los operarios controlarán los procesos desde puestos remotos, sin entrar en contacto directo con los materiales a altas temperaturas.