Rosario se prepara para la llegada del fenómeno El Niño para la segunda mitad de 2026
Rosario reforzó tareas de limpieza y mantenimiento de desagües ante la llegada de El Niño y la posibilidad de lluvias intensas
La Municipalidad de Rosario se encuentra realizando trabajos preventivos en diferentes sectores de la zona norte de la ciudad, ante la llegada del fenómeno climático El Niño, por el que se prevén lluvias intensas y más frecuentes durante el segundo semestre de 2026.
El Servicio Meteorológico Nacional indicó que las condiciones del fenómeno El Niño, conocido como ENOS, fueron consistentes con una fase cálida. De acuerdo con los modelos analizados, la probabilidad de que El Niño se mantenga durante el trimestre julio, agosto y septiembre se ubicó cerca del 100%.
Ante este escenario, se reforzaron las tareas destinadas a mejorar el escurrimiento del agua, mantener operativos los sistemas de drenaje y reducir el riesgo de anegamientos durante episodios de lluvias intensas.
Trabajos preventivos ante la llegada de El Niño
Desde mediados de mayo se realizaron intervenciones en canales, zanjones, reservorios y drenajes ubicados principalmente en la zona norte de Rosario.
Las tareas incluyeron la rectificación, limpieza y mantenimiento de más de 7.600 metros lineales de canales y zanjones, junto con el retiro de más de 1.600 metros cúbicos de tierra, sedimentos y otros materiales que podían dificultar la circulación del agua.
Los trabajos se concentraron en sectores de Hostal del Sol Este, Tango, Los Pumitas, Nuevo Alberdi y barrio Olímpico, donde se encuentran algunos de los principales drenajes a cielo abierto de esa zona de la ciudad.
También se realizaron tareas de limpieza en reservorios, espacios diseñados para acumular temporalmente el agua de lluvia y disminuir la presión sobre el sistema de desagües durante tormentas de gran intensidad.
Limpieza de desagües y bocas de tormenta
El plan preventivo incluyó además la limpieza de sumideros, captaciones, cañerías y bocas de tormenta en distintos puntos de Rosario.
Las intervenciones buscaron retirar hojas, residuos y sedimentos que pueden bloquear el ingreso del agua al sistema pluvial. También se reforzaron el barrido de calles y la recolección de residuos ubicados alrededor de contenedores y espacios públicos.
Durante el invierno, una parte de estas tareas se concentró en sectores con gran presencia de plátanos y fresnos, debido a que la caída de hojas puede provocar obstrucciones en desagües y bocas de tormenta.
El mantenimiento se complementó con el monitoreo de zonas que suelen presentar dificultades durante precipitaciones abundantes, para detectar obstrucciones y facilitar una respuesta más rápida ante posibles anegamientos.
Poda de árboles y mantenimiento del alumbrado
Las acciones preventivas también abarcaron la poda y escamonda del arbolado urbano, junto con la extracción de ejemplares secos o enfermos que podían representar un riesgo durante tormentas con fuertes ráfagas de viento.
A estas tareas se sumaron el desmalezamiento de espacios verdes, la limpieza de drenajes abiertos y la reparación de columnas de alumbrado que presentaban bases deterioradas.
El objetivo fue reducir los posibles daños provocados por la combinación de lluvias intensas, vientos fuertes y acumulación de agua en calles y espacios públicos.
Limpieza del arroyo Ludueña y canales del sur provincial
De manera paralela, la provincia de Santa Fe comenzó un programa de limpieza de 14 canales troncales ubicados en distintos departamentos del sur santafesino.
Una de las primeras intervenciones se realizó en el arroyo Ludueña, en el extremo norte de Rosario, sobre un tramo de aproximadamente 3,5 kilómetros.
El mantenimiento de este curso de agua resulta clave para el sistema de drenaje de Rosario y de localidades cercanas como Ricardone, Ibarlucea, Funes y Roldán.
Las obras buscaron mejorar la circulación del agua, disminuir el riesgo de desbordes y conservar la capacidad de los canales que atraviesan sectores urbanos y rurales. También permitieron actualizar información sobre su profundidad, pendiente y estado general, datos necesarios para planificar futuros trabajos de mantenimiento.