Autopista Rosario – Santa Fe: arrancan las obras de la segunda etapa del tercer carril
La segunda etapa del tercer carril sumará 17,5 kilómetros entre San Lorenzo y Timbúes y mejorará la circulación hacia los puertos
El Gobierno de Santa Fe confirmó que en las próximas semanas comenzarán las obras de la segunda etapa del tercer carril de la autopista Rosario – Santa Fe, una intervención que comprenderá 17,5 kilómetros entre las localidades de San Lorenzo y Timbúes, dando continuidad al tramo ya ejecutado entre Rosario y San Lorenzo.
La ampliación se extenderá desde el kilómetro 16,2, en el acceso a San Lorenzo Centro, hasta el kilómetro 33,75, a la altura del Desvío Giardino, utilizado por el tránsito pesado que se dirige hacia las terminales portuarias de Timbúes.
Cómo será la segunda etapa del tercer carril
El proyecto contempla la construcción y pavimentación de un nuevo carril en ambos sentidos de circulación. Una vez terminados los trabajos, la autopista dispondrá de tres carriles por mano a lo largo de más de 34 kilómetros continuos entre Rosario y el acceso al complejo portuario.
Además del tercer carril, se construirá una nueva banquina interna y se repavimentarán los dos carriles existentes y la banquina externa. También se realizarán trabajos de adecuación en accesos, intercambiadores y estructuras ubicadas a lo largo del trayecto.
El plan se completará con la colocación de defensas de hormigón y metálicas, nueva señalización horizontal y vertical, tachas reflectivas y la adecuación de banquinas, taludes y cunetas.
También se instalarán luminarias LED cada 25 metros, alimentadas mediante un parque solar de 500 kW que se construirá en las inmediaciones de la autopista.
Más iluminación en la autopista
En paralelo, el Gobierno provincial avanza con la renovación del sistema de iluminación en un tramo de cinco kilómetros comprendido entre el peaje de Sauce Viejo, ubicado en el kilómetro 141, y el acceso a la Ruta Nacional 19, en el kilómetro 146.
Más de 196 de las 300 luminarias LED previstas ya fueron instaladas, por lo que la obra superó el 65 % de ejecución. El proyecto contempla columnas metálicas de 12 metros, brazos de 2,5 metros y equipos LED de 250 watts para mejorar la visibilidad y reducir el consumo energético.
Las tareas se complementan con la reparación de instalaciones afectadas por el robo y la vandalización de cables en otros sectores del corredor.