¿Se puede volar a Cuba? El gobierno anunció que no hay combustible para las aerolíneas
La falta de combustible aeronáutico en Cuba complica los vuelos internacionales y pone en duda la continuidad de las operaciones aéreas en el corto plazo.
Volar a Cuba parece que no será posible en el corto o mediano plazo. El gobierno de Cuba anunció este lunes que las aerolíneas no podrán cargar combustible en los aeropuertos internacionales del país debido a una escasez crítica de queroseno de aviación, una situación que afecta a toda la red aérea y amenaza con provocar cancelaciones y recortes de frecuencias.
La medida implica que las compañías que operan vuelos hacia la isla no podrán reabastecerse localmente, lo que obliga a replantear rutas, escalas técnicas o directamente suspender servicios. La falta de combustible comenzaría a regir de forma inmediata y se extendería, al menos, durante las próximas semanas, según la información oficial difundida por las autoridades.
La restricción alcanza a todos los aeropuertos internacionales del país y se suma a una crisis energética más amplia que ya afecta al transporte, los servicios públicos y la actividad económica. En este contexto, el sector aéreo se convierte en uno de los más expuestos, ya que depende de manera directa del suministro continuo de combustible para sostener las operaciones.
El impacto sobre el turismo resulta especialmente relevante. La conectividad aérea constituye la principal vía de ingreso de visitantes extranjeros y una interrupción prolongada de los vuelos podría profundizar la caída de llegadas, en un momento en el que la actividad turística aún no logra recuperar niveles previos a la pandemia.
Además del transporte aéreo, el plan de contingencia energética anunciado por el gobierno incluye recortes en el consumo de combustible para otros sectores, cierres temporales de establecimientos turísticos, ajustes en el funcionamiento de servicios estatales y modificaciones en la jornada laboral de empresas públicas.
La situación se desarrolla en un escenario de mayor presión internacional sobre el abastecimiento energético del país, lo que complica la llegada de petróleo y derivados necesarios para sostener la producción eléctrica y el transporte. Las autoridades atribuyen la escasez a restricciones externas que afectan la cadena de suministro.
Por el momento, las aerolíneas no detallaron de manera oficial cómo adaptarán sus operaciones ante la imposibilidad de cargar combustible en destino. Entre las alternativas posibles se encuentran la reducción de frecuencias, cambios de programación o cancelaciones temporales de vuelos.
Mientras persista la falta de queroseno, volar a Cuba queda sujeto a una alta incertidumbre operativa. La continuidad de los vuelos internacionales dependerá de la evolución del suministro de combustible y de las decisiones que adopten tanto el gobierno cubano como las compañías aéreas que operan en la isla.