La provincia de Santa Fe lanza una nueva subasta: motos, autos y más
Con lotes desde los 45 mil pesos y los 50 millones, este 16 de abril hay una nueva subasta en Rosario con bienes incautados del delito
El Gobierno de la Provincia de Santa Fe realizará este jueves 16 de abril, en el Salón Metropolitano de Rosario, la quinta subasta de bienes recuperados del delito, organizada por la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad). La convocatoria reúne una oferta amplia y diversa, orientada a distintos perfiles de interesados.
Con cerca de 150 lotes disponibles, la subasta incluirá automóviles, motocicletas, tecnología, un fondo de comercio e incluso una aeronave.
La variedad de bienes y valores permite la participación tanto de quienes buscan una oportunidad accesible como de quienes apuntan a inversiones de mayor escala.
Uno de los aspectos más destacados es, justamente, la amplitud de precios. El lote más económico es una motocicleta Zanella de 50 cc con un valor base de $ 45.000, mientras que el de mayor valor es una aeronave Cessna con una base de $ 50.000.000.
En el segmento de vehículos también aparecen opciones intermedias, como una Ford Ranger Raptor modelo 2020 con base de $ 16.000.000, y alternativas más económicas, como un Peugeot 207 Compact desde $ 810.000.
La subasta se llevará a cabo el 16 de abril en el Salón Metropolitano de Rosario y ya cuenta con más de 5.400 personas inscriptas, lo que marca un récord de participación.
¿Qué es la Aprad?
La Aprad es el organismo provincial encargado de administrar los bienes y efectos secuestrados o sometidos a medidas judiciales derivadas de delitos o contravenciones, con el objetivo de darles una utilidad social.
Entre los bienes gestionados se incluyen vehículos, equipos informáticos, teléfonos móviles, joyas y mobiliario. En el caso de los automotores, pueden ser asignados a la Policía, al Servicio Penitenciario o a instituciones educativas y asistenciales. También pueden ser subastados o compactados. Otros elementos, como ropa, utensilios o bienes del hogar, pueden destinarse a entidades de beneficencia.