El Heca realizó una ablación multiorgánica con una técnica inédita en Argentina
El Heca realizó una ablación multiorgánica con asistolia controlada, una técnica inédita en Argentina que permitió tres trasplantes exitosos
El Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) explicó este jueves la realización de una ablación multiorgánica realizada mediante una técnica inédita en Argentina, que permitió concretar trasplantes en tres pacientes a partir de un solo donante, utilizando un procedimiento llamado asistolia controlada.
El operativo permitió la obtención de un hígado, riñones y tejidos, ampliando de forma concreta las posibilidades de trasplante y marcando un precedente técnico en el sistema de salud público del país.
La ablación multiorgánica consiste en la extracción de distintos órganos y tejidos de una persona donante para ser trasplantados en diferentes receptores. En este caso, el procedimiento se realizó mediante una modalidad poco habitual en Argentina, que hasta ahora solo se aplicaba en centros especializados de Europa.
Qué es la asistolia controlada y por qué es diferente
A diferencia de los procesos tradicionales basados en muerte encefálica, la asistolia controlada se aplica cuando se interrumpe de forma planificada la asistencia vital de un paciente sin posibilidad de recuperación. A partir de ese momento, los equipos médicos cuentan con un margen de tiempo muy reducido para preservar los órganos en condiciones adecuadas.
Para lograrlo, se utilizó la técnica de perfusión normotérmica regional, que mantiene los órganos irrigados con sangre oxigenada a temperatura corporal, evitando su deterioro. Este procedimiento requiere equipamiento específico, coordinación precisa y personal altamente capacitado.
La directora del Cudaio, Cecilia Andrada, explicó que se trata de una práctica que demanda una preparación logística compleja y un trabajo previo minucioso de todos los equipos involucrados.
Un operativo con planificación y trabajo conjunto
Andrada señaló que si bien durante 2025 se había realizado un procedimiento de características similares en el Hospital Cullen, este operativo del Heca marcó el primer antecedente en Argentina con alcance multiorgánico al inicio de 2026.
Además, destacó que Santa Fe se ubica entre las provincias líderes en procuración de órganos y que el Heca encabeza los registros provinciales. Subrayó que estas técnicas, habituales en países europeos, son el resultado de un proceso sostenido de fortalecimiento del sistema de salud, basado en inversión, formación de equipos y mejora continua de estándares.
La directora del Heca, Andrea Becherucci, puso en valor el trabajo articulado entre el equipo de Terapia Intensiva del hospital y el Cudaio, que permitió identificar al paciente como posible donante y organizar el procedimiento con antelación.
Esa planificación hizo posible gestionar con tiempo el equipamiento necesario, incluida una bomba de perfusión extracorpórea utilizada habitualmente en cirugías cardiológicas, aportada por los hospitales Provincial del Centenario y Víctor J. Vilela, además de otros dispositivos específicos.
Por qué este avance impacta en la lista de espera
El coordinador del Cudaio en el Heca, Emiliano Valtorta, explicó que la asistolia controlada permite ampliar el universo de potenciales donantes, ya que no se limita exclusivamente a los casos de muerte encefálica.
En este operativo, la técnica permitió no solo la ablación de riñones, sino también la obtención de hígado y tejidos, algo inédito para el hospital. Este avance representa un impacto directo en la reducción de la lista de espera de personas que necesitan un trasplante.
Ambos profesionales coincidieron en que este tipo de procedimientos resulta clave para aumentar la disponibilidad de órganos. Becherucci sintetizó el sentido del trabajo médico al señalar que el objetivo siempre es salvar al paciente que ingresa al hospital, pero cuando eso no es posible, otras vidas pueden ser mejoradas o salvadas a partir del proceso de donación.
La ablación multiorgánica realizada en el Heca con asistolia controlada y perfusión normotérmica regional marca así un precedente sanitario en Argentina, al demostrar que el sistema público cuenta con capacidad profesional, infraestructura y organización para aplicar procedimientos de máxima complejidad en donación de órganos.